D’Leesa lleva su pop de habitación hacia una pista de baile oscura; Queens of the Stone Age encuentra espacio dentro de su propio peso; Santana y Natalia Lafourcade cruzan son jarocho con una de las guitarras más reconocibles del rock. Esta semana, Radar Equal reúne ocho lanzamientos que se mueven entre electrónica, regional mexicano, rock progresivo, indie español y pop latino.
D’Leesa: Lovestruck
D’Leesa ha construido buena parte de su música desde una habitación, aprendiendo producción, mezcla y masterización por su cuenta y desarrollando lo que ella misma llama “soft sapphic soul”. Lovestruck amplía ese universo hacia el club. Los sintetizadores conservan cierta aspereza lo-fi mientras cajas de ritmo, pulsos noventeros y capas de electro-pop empujan las canciones fuera del bedroom pop. “Digital Girl” resume bien el desplazamiento: deseo físico frente a relaciones mediadas por pantallas, envuelto en una producción que mezcla R&B alternativo, synthpop y una sensualidad deliberadamente casera. La voz permanece al frente incluso cuando los arreglos se vuelven más densos, y esa cercanía evita que el álbum pierda personalidad cuando se acerca al dance-pop.
★★★★½
Queens of the Stone Age: Perfecth
Josh Homme convirtió una deformación de la palabra perfect en el título del noveno álbum de Queens of the Stone Age, pero Perfecth resulta más interesante por cómo modifica la relación de la banda con el espacio. Las guitarras siguen teniendo peso, aunque ya no necesitan ocupar cada rincón. El concierto acústico que el grupo realizó en las Catacumbas de París en 2024 dejó una huella clara: arreglos más abiertos, silencios, tempos que respiran y una interpretación de Homme cada vez más cercana al crooner decadente. “Insignificant Other” conserva el swing viscoso de los QOTSA; “Mono” se mueve con una inestabilidad casi narcótica y “Sunday” encuentra un inesperado aire soul. Después de tres décadas, QOTSA suena cómodo dejando partes de la canción sin cubrir.
★★★★☆
Santana & Natalia Lafourcade: “Hermano”
El son jarocho proporciona la estructura desde la que Natalia Lafourcade y Carlos Santana encuentran un terreno común. Jaranas, percusión y una interpretación vocal contenida sostienen una canción cuya producción, a cargo de Edgar Barrera, deja suficiente espacio para que la guitarra eléctrica de Santana aparezca sin convertir el encuentro en una exhibición instrumental. Lafourcade escribió “Hermano” junto a Barrera alrededor de ideas de empatía, paz y pertenencia, y la combinación funciona mejor cuando permanece cerca de sus raíces veracruzanas. El lanzamiento continúa una etapa de Santana construida junto al productor fronterizo, después de colaboraciones con Grupo Frontera, Carín León y Becky G.
★★★★☆
Love of Lesbian: Nouvelle Cuisine Caníbal
Love of Lesbian recupera una saga que llevaba más de una década dispersa entre ediciones limitadas y la convierte en un álbum de 12 canciones justo antes de iniciar su pausa indefinida. Nouvelle Cuisine Caníbal reúne el humor absurdo, los desvíos pop y las letras de doble fondo de aquellas entregas con cuatro piezas recientes. “Ojalá”, junto a Judit Neddermann, aporta intimidad; “Ámame lindo” pasa por la producción de Camilo Lara y la voz de Andie Gago; “La Hermandad” transforma la canción en una coral poblada por músicos de distintas generaciones del indie español. “Dulce nana dulce” cierra el disco y también este periodo del grupo con una calma que contrasta con el carácter juguetón del proyecto. El recopilatorio termina funcionando como archivo de una zona lateral de Love of Lesbian donde la banda podía permitirse más caprichos.
★★★★☆
ELIA: “Días Grises”
ELIA desplaza su pop hacia una electrónica más suave y atmosférica. Sintetizadores difusos, percusión contenida y una melodía que evita crecer demasiado rodean una interpretación vocal cercana, casi conversacional. La cantautora puertorriqueña parte del aprendizaje de estar consigo misma antes de construir intimidad con otra persona, pero la producción mantiene la canción lejos de la balada tradicional. Después de CASA x CASA “Días Grises” abre una línea donde el pop latino puede convivir con texturas electrónicas, pequeños detalles ambientales y una melancolía que nunca termina de oscurecer el arreglo.
★★★★☆
The Mars Volta: “The Iron Rose”
The Mars Volta prepara su primer álbum oficial en vivo desde Scabdates con grabaciones de su gira de 2025 seleccionadas con participación de sus propios seguidores. “The Iron Rose”, cuarto adelanto de Lucro Sucio; Unfinished Business, muestra una cara especialmente contenida del grupo. Sintetizadores bajos, teclados cálidos y percusión atmosférica sostienen la voz de Cedric Bixler-Zavala mientras la instrumentación evita la acumulación que históricamente ha definido algunos de sus momentos más explosivos. La canción apareció originalmente en Lucro Sucio; Los Ojos del Vacío y aquí gana elasticidad, silencios y una sensación de interpretación abierta. El álbum completo llegará el 20 de noviembre.
★★★½☆
d.dramático + Eigen Risico: “ENFANTS TERRIBLES”
En apenas dos minutos y medio, d.dramático y Eigen Risico montan un pequeño laboratorio de electrónica alternativa. Sintetizadores apilados, voces procesadas y fragmentadas y una base que se desplaza entre R&B digital y pop experimental mantienen la canción en movimiento constante. La producción evita separar con claridad voz y textura: ambas funcionan como parte del mismo material sintético, con momentos que recuerdan al brillo artificial del electroclash y otros más cercanos a un R&B futurista. Publicado por Mushroom Pillow, el encuentro tiene suficiente rareza para conservar tensión sin perder el gancho melódico, y confirma que ambos proyectos entienden la electrónica desde la construcción de atmósferas antes que desde una fórmula de pista.
★★★★½
Álvaro de Luna: azulejos
Álvaro de Luna había pensado inicialmente su tercer álbum como un disco mucho más cercano al rock, pero el proceso terminó abriendo otros espacios. azulejos conserva guitarras y estribillos amplios mientras incorpora pop, blues y pequeños giros flamencos; “Bandolero”, por ejemplo, trabaja desde una cadencia que remite al rock andaluz más desenfadado. Paco Salazar acompaña una producción donde la voz de De Luna queda menos protegida por la potencia habitual de sus arreglos. Las 12 canciones están atravesadas por una etapa personal difícil que el músico ha relacionado con ansiedad, vulnerabilidad y la necesidad de reconstruir su manera de trabajar. El resultado conserva el pop-rock que lo hizo reconocible, pero permite más irregularidad y cambio de registro.
★★★★☆
Hasta aquí el Radar semanal: ocho lanzamientos que abren rutas distintas entre electrónica, rock, pop, regional y experimentación. La próxima selección llegará con otros sonidos, otros desvíos y otra oportunidad de encontrar algo que no estaba en el radar.


