Cómo se construyó el halftime de Bad Bunny: lo que premiaron sus siete Emmys

Siete Emmys permiten entrar a la maquinaria del halftime de Bad Bunny: arreglos hechos para trece minutos, cientos de pistas de audio, coreografías pensadas para cámara y una producción que debía montarse y desaparecer sobre el césped en cuestión de minutos.

Cómo se construyó el halftime de Bad Bunny: lo que premiaron sus siete Emmys

En “NUEVAYoL”, algunos camarógrafos tenían que cruzar buena parte del campo y llegar a su marca instantes antes de salir al aire. Hamish Hamilton contó que hubo tomas en las que el operador alcanzó la posición medio segundo antes de que el director necesitara su cámara. En La Casita, una grúa perdió conexión digital y empezó a girar; recuperó el control justo antes del plano previsto.

Tres décadas de televisión en vivo caben en anécdotas así: alguien corre, otro calcula un corte y millones de personas ven una imagen que parece haber ocurrido sin esfuerzo.

El Apple Music Super Bowl LX Halftime Show Starring Bad Bunny ganó siete Emmys: Especial de Variedades en Vivo, Dirección Musical, Coreografía, Mezcla de Sonido, Diseño/Dirección de Iluminación, Dirección Técnica y Cámaras, y Dirección de un Especial de Variedades. La Television Academy lo colocó como la producción más premiada de la primera noche de los Creative Arts Emmys.

Bad Bunny recibió su primer Emmy como productor/intérprete del especial en vivo. Los demás trofeos pertenecen a equipos cuya labor suele desaparecer detrás de los trece minutos finales.

La dirección musical de Miguel Gandelman tenía que resolver una cuestión que cualquier medley puede esconder mal: cómo saltar entre épocas, tempos y lenguajes sin convertir el show en una colección de estribillos.

El repertorio pasó del reguetón a la plena, dejó espacio para cuerdas y convirtió “Die With a Smile” en salsa. Giancarlo Guerrero dirigió el segmento orquestal de “Mónaco”; Lady Gaga apareció sobre una base salsera; Los Pleneros de la Cresta llevaron la plena de “CAFé CON RON” al campo.

Ese tipo de arreglo modifica la función original de una canción. Una introducción puede convertirse en puente. Un coro puede durar lo suficiente para mover bailarines y cámaras. Un cambio de tempo necesita caer en el segundo donde comienza otra escena.

La preparación del audio pasó por más de treinta mezclas. Jon Rezin, responsable de parte del audio de producción, describe cientos de stems sincronizados con cues de video, iluminación y pirotecnia. La salsa de Gaga exigió construir una sección rítmica caribeña, clave y metales alrededor de una canción nacida como balada de piano.

El Emmy de mezcla de sonido reconoció a un equipo que debía mantener voces, playback, músicos, ambiente y señal broadcast dentro del mismo balance. Thomas Holmes aparece acreditado como production mixer; Alex Guessard, como FOH mixer.

Charm La’Donna y Karina Ortiz ganaron Coreografía por “Casita Medley / EoO / Nuevayol”. Hamilton describió la producción con una frase particularmente precisa: estaba “choreographed to the camera”.

Eso puede verse en La Casita. Bad Bunny se mueve por el techo, los bailarines forman diseños alrededor de la casa y una cámara cenital aplana el escenario hasta convertir cuerpos y arquitectura en composición gráfica. Después cae por el techo mediante una trampilla y el directo enlaza con material pregrabado dentro de la casa. Ese corte necesitaba coincidir con el movimiento del artista para que el espacio exterior y la escena interior parecieran continuos.

La producción utiliza además cámaras de cine en un entorno que normalmente pertenece a equipos deportivos. Hamilton compara el reto con poner tecnología delicada a correr por un campo de fútbol: esos cuerpos y lentes producen profundidad y textura distintas, pero deben desplazarse, montarse y operar con la velocidad de un broadcast deportivo.

El Emmy de Dirección Técnica y Cámaras reconoce precisamente a los operadores y responsables que sostuvieron esa gramática visual. El de Dirección fue para Hamilton.

Al Gurdon diseñó iluminación para una condición poco amable con la espectacularidad habitual de un concierto: California todavía tenía luz natural.

El equipo trabajó a partir del nivel ambiental previsto para esa hora y diseñó focos capaces de guiar la mirada mientras Bad Bunny atravesaba distintas zonas del campo. Más de 68,000 badges LED distribuidos entre el público permitieron que las tribunas funcionaran como una superficie luminosa sincronizada incluso bajo luz diurna.

El campo imponía otra restricción. La NFL autorizó un máximo de 25 carros sobre el césped natural. La producción necesitaba construir un paisaje amplio sin llenarlo de plataformas pesadas, así que alrededor de 380 integrantes del elenco se vistieron como pastizales y vegetación. Otros más de 330 performers completaban la escena.

El espectáculo aparecía durante el intermedio y tenía que desaparecer antes de que regresara el partido.

Los siete Emmys terminan describiendo un solo reloj: la canción, el bailarín, la cámara, el operador de luces, la mezcla y el cambio de escenografía debían llegar juntos al mismo segundo.

¿Cuántos Emmys ganó el halftime de Bad Bunny?

Ganó siete en los Creative Arts Emmy Awards 2026.

¿Qué categorías ganó?

Especial de Variedades en Vivo, Dirección Musical, Coreografía, Mezcla de Sonido, Diseño/Dirección de Iluminación, Dirección Técnica y Cámaras y Dirección de Especial de Variedades.

¿Quién ganó Dirección Musical?

Miguel Gandelman.

¿Quién dirigió el halftime?

Hamish Hamilton, ganador del Emmy de Dirección de Especial de Variedades.

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