La Semana de la Moda de París 2026 no fue solo un escaparate de tendencias internacionales, sino un espacio donde la creatividad latinoamericana se reafirmó con fuerza y originalidad. Desde propuestas conceptuales de diseñadores hasta la participación de artistas latinos en pasarelas y actuaciones en vivo, este ciclo de moda demostró que la estética y la identidad cultural de América Latina están dejando una marca profunda y expansiva en la escena global.

Willy Chavarría: del activismo al corazón de París
La pasarela de Willy Chavarría en la Semana de la Moda de París 2026 se consolidó como uno de los momentos más comentados del calendario. Su colección Eterno no se limitó a exhibir prendas, sino que transformó el desfile en un evento con estética teatral, música en vivo y narrativa urbana que honró la historia latina y chicana como punto de partida conceptual para vestimenta contemporánea.
Chavarría integró elementos visuales de streetwear con sastrería sofisticada, generando una estética que dialoga con raíces culturales pero que mira al futuro de la moda global. Esta integración de narrativas urbanas con discurso crítico y simbólico coloca a la moda no solo como estilo, sino también como idioma cultural.
Durante el evento, artistas latinos como Mon Laferte, Lunay, Santos Bravos, Feid y Latin Mafia no solo participaron en la banda sonora del desfile, sino que ayudaron a crear una atmósfera donde la moda, la música y la identidad latinoamericana se encontraron de forma orgánica y potente. En muchos sentidos, la pasarela se volvió un foro intercultural que trascendió la simple exhibición de ropa.
Voces emergentes: Santos Bravos y la moda como plataforma artística
La banda Santos Bravos, compuesta por integrantes de Perú, México, Puerto Rico y Brasil, no solo estuvo presente en París Fashion Week; participaron en uno de los momentos más emblemáticos al ser invitados por Chavarría para presentarse durante el desfile. Su aparición marcó un hito para la música latina emergente en un espacio tradicionalmente reservado para la élite de la moda y amplió el alcance cultural de la escena.
Este tipo de cruces —donde la música y la moda se encuentran como lenguajes complementarios— demuestra cómo la industria está comenzando a repensar las fronteras entre disciplinas creativas, especialmente cuando se trata de construir narrativas que representen experiencias multiculturales.
Estética urbana y raíces culturales
La moda latina en París no se limitó a nombres consagrados. Una nueva generación de diseñadores latinoamericanos está comenzando a hacerse notar en el circuito internacional, mezclando influencias culturales con sensibilidad contemporánea. Diseñadores emergentes como Alana Solar y Erica Alvarez están atrayendo la atención de compradores y editores por su capacidad de fusionar la tradición creativa latinoamericana con tendencias globales de moda, abriendo un espacio más amplio para la identidad cultural en la pasarela.
Además, figuras con trayectorias internacionales como Yas González, quien ya ha presentado colecciones en París en ediciones anteriores, representan el legado latino en la escena moda global, señalando que esta presencia no es pasajera, sino parte de un movimiento creciente.
Más allá de la pasarela: comunidad, representación y cambio
La riqueza de la participación latina en París Fashion Week 2026 radica en su diversidad: desde propuestas conceptuales y activismo cultural hasta la presencia en escena de voces urbanas que reflejan historias de identidad, migración, estilo y comunidad. Este fenómeno marca un punto de inflexión en cómo la moda global reconoce y celebra influencias históricas que han sido tradicionalmente marginadas.
La visibilidad de talentos latinos en el corazón de la moda mundial refuerza la idea de que la moda no es solo ropa, sino lenguaje y narrativa cultural, que puede activar diálogos sobre pertenencia, representación y futuro creativo.


