El rapero y productor Ye, anteriormente conocido como Kanye West, publicó una extensa carta de disculpa titulada “To Those I’ve Hurt” mediante un anuncio de página completa en el Wall Street Journal, reconociendo el profundo impacto de sus comentarios antisemitas y otras conductas dañinas. En su misiva, Ye atribuyó su comportamiento, en parte, a episodios maníacos vinculados a su trastorno bipolar tipo I, que él afirma estuvo sin diagnóstico ni tratamiento adecuado durante años y que se intensificó tras una lesión cerebral pasada. Aunque ha expresado profundo arrepentimiento y reafirma que “no es nazi ni antisemita”, su pronunciamiento ha generado una mezcla de reacciones. La disculpa llega pocos días antes del lanzamiento de su álbum Bully, previsto para esta semana, en un momento en que su trayectoria artística y su legado cultural están siendo reevaluados.

Una disculpa pública y sin precedentes
El 26 de enero de 2026, Ye tomó una página completa en el Wall Street Journal para publicar una carta titulada “To Those I’ve Hurt”, dirigida a quienes fueron afectados por sus declaraciones y acciones en los últimos años. En ella, el artista escribió que “perdió contacto con la realidad” durante episodios de su trastorno bipolar no tratado, que él relaciona con una lesión cerebral no diagnosticada tras un accidente automovilístico hace más de dos décadas. Ye no solo se disculpó por sus comentarios antisemitas, sino también por otras expresiones ofensivas que el propio músico calificó de “destructivas”.
Si bien Ye afirmó que su comportamiento fue producto de un estado de salud mental deteriorado, aclaró que eso no excusa sus acciones: “lo lamento y estoy profundamente mortificado por mis acciones en ese estado”, escribió, añadiendo que no es nazi ni antisemita y que ama al pueblo judío.
Bipolaridad, salud mental y responsabilidad pública
En la carta, Ye relató que su diagnóstico de bipolar tipo I se confirmó tras años de fluctuaciones emocionales no reconocidas y que su trastorno —caracterizado por periodos de manía y depresión— contribuyó a episodios de comportamiento impulsivo y declaraciones extremas. Según él, durante un periodo maníaco de aproximadamente cuatro meses en 2025 experimentó conductas “psicóticas, paranoicas e impulsivas” que, en su opinión, “destruyeron su vida”.
El artista también reconoció que estuvo en un punto muy bajo emocionalmente, incluso con pensamientos de no querer seguir viviendo, y que finalmente decidió buscar tratamiento con apoyo de su entorno familiar. En la misiva explicó que está trabajando con medicación, terapia, ejercicio y una vida más estable como parte de su recuperación actual.
Sin embargo, expertos y organizaciones especializadas han señalado que la asociación entre enfermedad mental y comportamiento prejuicioso no puede funcionar como justificación automática para expresiones de odio. La Anti‑Defamation League afirmó que su disculpa, aunque tardía, no elimina el dolor causado por años de comentarios antisemitas y que el verdadero compromiso sería evitar repetidos actos y discursos dañinos.
Más allá de la disculpa: arte, controversia y legado
El anuncio de Ye llega pocos días antes del lanzamiento de Bully, su próximo álbum programado para esta semana, lo que ha generado interpretación crítica sobre el contexto y la motivación del pronunciamiento. En entrevistas recientes, Ye negó que su disculpa fuera un movimiento estratégico para relanzar su carrera, insistiendo en que proviene de un lugar de remordimiento genuino y deseo de responsabilidad personal, más allá de su renovada actividad musical.
La trayectoria de Ye ha estado marcada por altos y bajos creativos, desde álbumes que redefinieron el hip‑hop hasta comportamientos altamente controvertidos que le costaron relaciones con marcas, agencias y parte de la comunidad artística. Su caso se convierte ahora en un foco de discusión sobre salud mental, responsabilidad pública y el impacto de las figuras culturales con plataformas masivas.


