Radar Equal: Dillom, Fontaines D.C., benny blanco y más esta semana

Radar Equal: Dillom, Fontaines D.C., benny blanco y más esta semana

A partir de ésta entrega Radar Equal reúne lanzamientos latinoamericanos e internacionales dentro de una misma selección. Las procedencias siguen importando porque explican historias, ritmos, escenas y contextos; el hábito de escuchar ya ocurre sobre un mapa mucho más abierto. En una misma sesión pueden convivir Dillom, Fontaines D.C., un pambiche transformado por Diego Raposo y el R&B íntimo de D’Leesa sin que esa combinación necesite justificarse.

La selección de esta semana comienza con un disco diseñado para excederse y termina desde una Fender Telecaster, slowcore y canciones que parecen quedarse flotando después de acabar.

Dillom llama La Nueva Violencia a su tercer álbum y no tarda demasiado en cumplir la amenaza. Después de POST MORTEM y Por Cesárea, el argentino construye un disco deliberadamente sobreestimulado donde espectáculo, deseo, sexo, consumo, horror y violencia social aparecen convertidos en una caricatura grotesca de la industria y del mundo que la alimenta.

Lo mejor está en su facilidad para cambiar de piel. El tema titular entra con nervio punk; “Vedette” se pega desde un lugar más hipnótico; “Papá Se Volvió Loco” vuelve a mover el piso. “Souvenir” y “Maniquí” encuentran espacios donde el caos pierde velocidad y deja pasar otra clase de vulnerabilidad. Entre guitarras, bajos gruesos, sintetizadores y capas de ruido, el álbum parece disfrutar cada vez que obliga al oído a reajustarse.

Declan Mehrtens de Amyl and the Sniffers, Juana Aguirre y Miranda! participan sin aparecer acreditados en el tracklist, una decisión coherente con un proyecto que quiere escapar de la colaboración utilizada como anuncio.

Esa amplitud también pone a prueba la voz de Dillom. Algunos registros demandan una elasticidad interpretativa que no siempre llega con la misma naturalidad que sus ideas. Curiosamente, esa limitación termina recordando dónde está realmente su fuerza: en el personaje, el lenguaje y una capacidad poco común para hacer comentario social mientras todo alrededor parece estar perdiendo el control.

Después de más de una década escribiendo y produciendo para otros, benny blanco utiliza Hermoso para revelar algo más personal: qué escucha cuando la curiosidad manda.

Ocho canciones bastan para recorrer cumbia, reggaetón, pop y electrónica junto a Selena Gomez, Becky G, Myke Towers, Mora, The Marías, Bb trickz, Neton Vega y Ovy On The Drums. La cohesión viene del oído curatorial de blanco. Cada invitado empuja el disco hacia un espacio distinto sin obligarlo a fingir una identidad sonora única.

“Un Poco Perdido” abre con Neton Vega; “Te Olvido (La La)” convierte la cumbia en pop inmediato junto a Selena Gomez y Becky G; “Joven Y Salvaje” encuentra en Bb trickz una mezcla de melodía sencilla, nostalgia y pulso electrónico. The Marías aparecen en “Memoria De Paz”, mientras Mora y Ovy On The Drums entran en “Ay Bendito”.

“DEGENERE”, con Myke Towers, toma el hook vocal de “Tom’s Diner” de Suzanne Vega y lo lleva hacia una base de pop latino y reggaetón, quizá el gesto que resume mejor todo el proyecto: reconocer algo familiar y moverlo hacia otro contexto.

Hermoso funciona como retrato de un productor que escucha sin demasiadas fronteras y parece más interesado en reunir sensibilidades que en demostrar cuánto sabe producirlas.

D’Leesa tiene una buena manera de nombrar su territorio: soft sapphic soul.

“I Want U” se mueve ahí con absoluta comodidad. R&B lo-fi, bedroom pop, instrumentación pausada y una atmósfera nocturna que parece diseñada para escucharse cerca, casi en privado. Desde Atlanta, D’Leesa escribe sobre romance, vulnerabilidad e identidad LGBTQ+ con la naturalidad de quien conoce el valor de bajar el volumen cuando lo que se está diciendo ya tiene suficiente peso.

La nostalgia está en la textura y también en el espacio que deja la producción. Nada parece apresurarse. Las voces permanecen cerca; los arreglos acompañan sin invadir y la canción desarrolla esa sensación particular de deseo que todavía no sabe si quiere convertirse en confesión.

Más que utilizar intimidad como estética, D’Leesa consigue que realmente se sienta íntima. “I Want U” pertenece a esas canciones que cambian un poco cuando se escuchan de noche.

Julia Sabaté lleva su latin indie hacia beats más agresivos y una producción envolvente que utiliza la lentitud como tensión. El ritmo cae con suficiente espacio entre golpes para que cada elemento tenga presencia, mientras su interpretación comienza a jugar con métricas vocales próximas al spoken word.

El cambio resulta especialmente efectivo porque no elimina la sensibilidad que venía definiendo su música; la obliga a moverse dentro de un cuerpo distinto. Sabaté suena más frontal, más rítmica y cómoda dejando que la voz funcione también como parte de la percusión.

“Mi Aria” es el último adelanto antes de Egoísta. Si este sencillo marca el tono hacia el que se dirige el proyecto, la nueva etapa parece interesada en explorar cuánto puede tensarse una canción sin acelerar realmente su pulso.

Después de Romance, Fontaines D.C. vuelve con sintetizadores en primer plano, una fantasía de fuga y un título bastante revelador para su próximo álbum: Dopamine Chamber.

“Marianne” abre esa etapa desde el escapismo. Inspirada parcialmente por Ripley, la canción imagina la posibilidad de desaparecer dentro de un mundo de placer, lujo decadente y evasión mientras alrededor crecen la incertidumbre y la sensación de deterioro.

James Ford produce el quinto álbum de la banda, previsto para el 16 de octubre a través de XL, y el primer adelanto muestra un desplazamiento evidente en las herramientas. Sintetizadores, samples y baterías programadas o muy marcadas empiezan a ocupar espacios antes dominados por las guitarras. También aparecen cuerdas que miran hacia cierta elegancia del pop italiano de los sesenta, filtrada desde un presente artificial y brillante.

Grian Chatten canta como si la huida todavía pudiera ser una opción razonable. Ahí está la inquietud de “Marianne”: el placer tiene atractivo suficiente para convertirse en refugio y duración suficiente para empezar a parecer una habitación cerrada.

El video fluorescente dirigido por Dave Meyers termina de colocar la canción dentro de ese nuevo espacio: bello, incómodo y ligeramente intoxicado.

“Uno” existe porque una banda de Costa Rica y otra de Japón comenzaron a escucharse mutuamente.

Adiós Cometa comparte un split con Cissné donde las canciones “Uno” y “Zero” funcionan como respuestas construidas desde lados opuestos del planeta. El lanzamiento llegará en digital y vinilo a través de Lauren Records en Estados Unidos y en cassette mediante Gerpfast Records en Indonesia. Difícil encontrar una imagen más clara de cómo funcionan actualmente las escenas independientes.

Para Adiós Cometa, “Uno” representa además un movimiento pendiente desde hace años. El grupo entra de lleno al screamo, emo y post-hardcore después de haber rondado esos sonidos desde una sensibilidad marcada por el shoegaze.

La intensidad cambia, pero las capas siguen ahí. La banda no utiliza el screamo como disfraz; intenta descubrir cómo llevar una música que formó parte de su educación emocional hacia el universo que ya había construido.

El arte del split muestra dos automóviles colisionando. La metáfora funciona porque aquí el choque produce algo fértil: Costa Rica, Japón, Estados Unidos e Indonesia conectados por guitarras, distorsión y una comunidad internacional que todavía encuentra maneras nuevas de reconocerse.

“PERMANENTE” comenzó con ideas de house y terminó encontrando su verdadero cuerpo en un ritmo dominicano mucho más antiguo.

Diego Raposo y aLex vs aLex construyen el sencillo desde el reggaetón, pero debajo del dembow aparece el pambiche, variante lenta y cadenciosa del merengue cuya tambora sostiene gran parte de la canción y queda completamente expuesta en el outro.

Ese detalle cambia la lectura. Raposo no utiliza el ritmo tradicional como cita decorativa; lo coloca dentro de una producción electrónica que permite escuchar cómo puede sobrevivir fuera del marco tropical con el que normalmente se le identifica.

aLex vs aLex llegó a la canción después de escuchar varias ideas que Raposo había construido alrededor del house. Eligió precisamente el desvío: ese reggaetón extraño que terminó convirtiéndose en “PERMANENTE”.

El sencillo anticipa el segundo álbum de Raposo, previsto para finales de agosto, donde referencias dominicanas y caribeñas convivirán con club, rave y electrónica desde una sensibilidad minimalista. “PERMANENTE” da una pista bastante clara: la tradición puede seguir siendo reconocible incluso cuando cambia el cuarto donde está sonando.

La Fender Telecaster que atraviesa Canciones para un final feliz lleva más tiempo con Anabel G. que buena parte de las etiquetas utilizadas para describir su música.

Después de más de dos décadas vinculada a proyectos como Turpentine, YON y Osito del Amor, su segundo material solista se mueve durante 36 minutos entre indie rock, slowcore, post-rock y experimentación. Cuatro composiciones originales sostienen el núcleo del proyecto, acompañadas por reversiones y remixes que expanden sus canciones hacia otros espacios.

La guitarra permanece en el centro. Sus riffs cargan nostalgia, aspereza y una familiaridad que probablemente solo aparece cuando un instrumento ha acompañado durante años la forma de escribir de alguien.

Anabel G. trabaja desde una intimidad poco ornamentada. Los pasajes instrumentales pueden abrirse y crecer, pero siempre existe algo cercano detrás: una frase, una textura o una nota sostenida que conserva la sensación de estar escuchando a alguien pensar.

La descripción de “música que acaricia” podría sonar demasiado cómoda para un proyecto atravesado también por crudeza y espiritualidad. Después de escucharlo, empieza a tener más sentido: algunas caricias también dejan presión sobre la piel.

¿Qué cambia a partir de esta edición de Radar Equal?

Radar Equal reunirá desde ahora lanzamientos latinoamericanos e internacionales dentro de una misma selección. La decisión responde a hábitos de escucha donde escenas, países y géneros conviven constantemente, manteniendo el contexto de cada proyecto cuando ayuda a comprender mejor su música.

¿Qué lanzamientos integran Radar Equal esta semana?

La selección incluye La Nueva Violencia de Dillom, Hermoso de benny blanco, “I Want U” de D’Leesa, “Mi Aria” de Julia Sabaté, “Marianne” de Fontaines D.C., “Uno” de Adiós Cometa, “PERMANENTE” de Diego Raposo con aLex vs aLex y Canciones para un final feliz de Anabel G.

¿Qué lanzamiento conecta directamente distintas escenas internacionales?

El split de Adiós Cometa y Cissné une a una banda costarricense con una japonesa y será publicado en vinilo por Lauren Records, de Estados Unidos, y en cassette por Gerpfast Records, de Indonesia. Esa circulación resume bien el espíritu más abierto que adopta Radar Equal.

¿Qué lanzamientos anticipan próximos proyectos?

“Mi Aria” precede a Egoísta de Julia Sabaté; “Marianne” abre el camino hacia Dopamine Chamber de Fontaines D.C.; y “PERMANENTE” formará parte del segundo álbum de Diego Raposo, previsto para finales de agosto.

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